Las Rocas de Santo Domingo: Playa y tranquilidad a pocos kms de Santiago

A tan solo  hora y media de Santiago, en la región de Valparaíso, este apacible  balneario se caracteriza por sus preciosos y cuidados jardines,  sus rocas y  su playa de 20 kilómetros de extensión,  la más larga del Litoral Central. En el roquerío de La Puntilla se encuentra la milenaria Piedra del Sol, o Intihuatana, que al parecer fue  símbolo de adoración de los Incas.

Los inicios de Santo Domingo se remontan al año 1547  y el nombre del balneario proviene de sus primeros propietarios, durante la Colonia, la orden de Los Dominicos. Sin embargo, fue recién en 1933 cuando este recinto fue adquirido por los señores Carlos Cariola Ansaldo y Ernesto Boso Pezza  y se escrituró bajo el nombre de Rocas de Santo Domingo.

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© Pablo Errázuriz

Entonces, dónde solo habían dunas y cardos, estos empresarios comenzaron a considerar diferentes proyectos que se realizaban, en ese entonces en Europa y Estados Unidos. Sin embargo, por razones de topografía y clima, el balneario de las Rocas de Santo Domingo fue creado según el modelo de Palos Verdes, en el litoral de Los Ángeles, California, EE. UU.

Fueron los arquitectos Smith Solar y Smith Miller quienes, tras ganar un concurso nacional, se encargaron de su desarrollo urbanístico. Ya, en 1942 se ofrecieron a la venta los primeros mil sitios de 1.000 m2 cada uno, donde pronto se levantaron grandes casas y jardines.

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Posteriormente se crearon el Club de Golf y luego el Club de Jardines. Actualmente la Municipalidad  se preocupa del incremento y protección de áreas verdes y espacios públicos, tratando de mantener siempre un tránsito vehicular acorde con la tranquilidad del recinto.

Playa dunas y rocas

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© Pablo Errázuriz

La playa de Santo Domingo es de arenas oscuras,  finas y un mar de 3 olas, ideal para la pesca de orilla. Su extensión es de 20 kilómetros de largo y se prolonga hasta Punta de Toro, junto a la boca del estero El Yali. Por sus arenas es posible realizar paseos a caballo o simplemente a pie. Sin embargo es muy ventosa, por lo que la mayoría de las grandes casas poseen piscinas para pasar los calores del verano. Macarena Prieto tiene casa en  las Rocas de Santo Domingo hace más de 30 años y cuenta que va poco a la playa. “Casi siempre hay mucho viento por lo que me quedo en la piscina de mi casa. Sin embargo, cuando está tranquilo partimos de inmediato con mi familia a disfrutar del mar”.

Pero los fuertes vientos marinos que posee esta playa  también son un atractivo para los amantes del windsurf y otros deportes acuáticos. También, gracias  a estos, está la formación de las dunas donde muchos  realizan motocross y extensas caminatas. Catalina Aguirre va hace más de 25 años a este balneario y le gusta ir a caminar a la playa con su familia “Lo rico es que es una playa tranquila y bastante solitaria, ya que es de difícil acceso desde la carretera. Vamos mucho con mis hijos a subir dunas y escalar rocas”.

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© Pablo Errázuriz

Descanso y vida en familia

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Este balneario se caracteriza por sus casas tradicionales y sus cuidados jardines © Pablo Errázuriz

Este exclusivo balneario destaca por su tranquilidad y por ser un lugar ideal para descansar un fin de semana o instalarse en época de vacaciones. Angélica Gandarillas compró su casa hace más de 35 años y eligió este lugar por su cercanía a Santiago y  su ambiente familiar. “Me encanta porque es tranquilo y puedo disfrutar a mi familia y nietos”.

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© Pablo Errázuriz

La urbanización del sector está adecuada a la topografía del terreno y  posee grandes casas para veranear, con jardines muy bien cuidados por los propios residentes. El roquerío “la puntilla” forma terrazas naturales con una hermosa vista al mar.  A la arquitecta Macarena Prieto  el emplazamiento del balneario le parece bien. “Me gusta como cuidan las plazas y los jardines en general, creo que a través de sus áreas verdes se le da armonía al balneario”.

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© Pablo Errázuriz

Uno de los puntos de encuentro de los visitantes de Santo Domingo es la conocida “Plaza de las Flores” o también llamada “Plaza del hoyo“. Donde en temporadas de vacaciones de invierno y verano se realizan distintas actividades.

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Plaza del Hoyo © Pablo Errázuriz

Club de golf y de encuentro

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© Pablo Errázuriz

En este balneario la tranquila vida familiar gira bastante en torno al Club de Golf  Rocas de Santo Domingo. Sin embargo, a este lugar no solo asisten los amantes de este deporte, pues posee un atractivo Club House, donde muchos veraneantes se juntan a tomar algo de aperitivo, o bien, un café por la mañana. Aunque se debe ser socio, este lugar ofrece amplias alternativas de deporte y entretención para grandes y chicos, como canchas de tenis, salón de bridge y su especialidad: una de las mejores canchas de golf del país.

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© Pablo Errázuriz

Nicolás Cuadrado es fanático del golf y juega desde que es adolecente en estas canchas. Su casa deslinda con el club, por lo que sus vacaciones y fines de semanas en Santo Domingo los dedica bastante a practicar este deporte. “Me gusta mucho jugar golf en este Club, la cancha es la mejor de Sudamérica y personalmente la encuentro una maravilla. Está bien cuidada y el entorno es realmente espectacular. He participado en varios torneos y me encantan, están siempre muy bien organizados”.

Catalina Aguirre visita con frecuencia el Club de Golf. “Me gusta ir porque es entretenido  a cualquier hora del día, voy a la piscina y a los juegos infantiles con mis hijos y también en  la noche a comer al restaurant que es exquisito y además tiene buenos precios”.

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© Pablo Errázuriz

Vivir en Santo Domingo

Olivia Pérez tiene 31 años y el 2016 se trasladó a vivir desde Santiago a Santo Domingo por el trabajo de su marido. Ella siente que la calidad de vida mejoró considerablemente desde este cambio. “Disfrutamos más al aire libre, utilizamos los recursos naturales, vivimos una vida más tranquila y sin necesidades creadas”.

Olivia cuenta que casi todos los días, luego del trabajo, va con sus hijos a la playa o al Club Ecuestre. “Tenemos un grupo muy entretenido de amigos acá, no es una vida solitaria, como alguna gente cree. Hacemos en general mucha vida al aire libre, vamos al humedal, al Parque Tricao y recorremos playas cercanas”.

Lo que más le gusta de Santo Domingo a Olivia es  que es tranquilo y que  tiene playa y campo a la vez. “Vamos mucho a la playa y aunque no es muy buena para bañarse igual sirve para jugar con los niños y hacer deporte”.

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© Pablo Errázuriz

Venta de casas en Santo Domingo

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*escrito por la periodista Constanza García Huidobro para Mi Segunda Vivienda

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